Prótesis Capilares, Peluquería y Estética en Madrid | Alopecia y estrés
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Buenas tardes!!

Como sabéis, en Artpel, somos Expertos en Tratamientos Anticaída y queremos comentaros un caso reciente que tuvimos en nuestro centro capilar.

Tuvimos la visita de un cliente y mientras se realizaba un tratamiento para la caída del cabello, nos realizo la siguiente pregunta… ¿Tiene relación mi alopecia con que tenga o pueda estar sufriendo algo de estrés?, nuestra respuesta fue clara y contundente, POR SUPUESTO.

Nos pareció muy buena pregunta para comentarla en el blog y vamos a comentaros algunos puntos al respecto.

 

Son muchos los resultados que confirman la relación de enfermedades como la depresión o el estrés, con la alopecia, calvicie, o una caída temporal del cabello.
Estas, tienen un gran protagonismo sobre nuestra salud capilar, provocando alteraciones en nuestro cuero cabello y cabello.

Uno de los principales motivos y que hemos comentado en muchas ocasiones es la alimentación, ya que es fundamental para nuestro pelo y cuando una persona tiene problemas depresivos o ciertas alteraciones por estrés, tiende a descuidarse y por lo tanto, no suele tener una dieta equilibrada y correcta, provocando problemas y no solo capilares.

Así pues, podemos afirmar rotundamente que la pérdida de cabello o alteraciones capilares están ligadas a estas enfermedades, si bien, el motivo de nuestra perdida capilar puede ser otro, no quiere decir de manera exclusiva que tengamos que padecer una depresión o estrés, también existen personas que no tienen evidencias de sufrir estas enfermedades y tienen alopecia o una caída del cabello importante.

Hablando más técnicamente, el problema es que se produce una alteración capilar que afecta a la fase de crecimiento de los folículos pilosos, omitiendo esta fase y pasando directamente a la fase de perdida o caída del cabello.
La reacción natural de nuestro cuerpo ante el estrés, la depresión o enfermedades de este tipo, es la liberación de corticoides, que derivan en un aumento de sebo y en una mayor concentración de oxigeno intrafolicular, en otras palabras, debilitamos el cabello provocando su posterior perdida.

 

Un simple ejemplo…, imaginemos un árbol con sus ramas y al final de sus ramas, las hojas.
Sabemos que para que las hojas florezcan y se mantengan fuertes y vigorosas necesitan savia, así como otros factores (temperatura, humedad, luz, etc…). Si alteramos cualquiera de estos factores o incluso varios, en la totalidad del árbol o en algunas de las ramas, el escenario final es que las hojas de esas ramas van a ir debilitándose hasta su caída, dejando al árbol sin hojas.

 

Por ello, es fundamental ponerse en manos de un buen centro capilar, experto en tratamientos anticaídas y por supuesto, adoptar un positivo estado anímico junto con una correcta alimentación.

Saludos cordiales.